17 de abril de 1867

Pues ayer, hablando del Teatro Español no dijimos que su director durante un tiempo, tras su reapertura el 12 de enero de 1895, fue Ramón Guerrero, un tapicero metido a escenógrafo, y luego a empresario, 150.000 ptas invirtió en la rehabilitación del teatro para conseguir que el ayuntamiento, propietario del edificio, le concediera su explotación durante 50 años. Al poco tiempo cedió la dirección del Teatro Español a su hija mayor.

En Granada la familia de Guerrero era acomodada hasta que al abuelo se le ocurrió dejar a la familia por luchar en las filas carlistas, así que Ramón emigró a París y se vio obligado a trabajar, que es lo que tiene dejar de ser rico, tenia buenas manos para la madera y las telas, así trabajó en las mejores casas de París, ganándose la protección de Eugenia de Montijo, y por tanto de su esposo en emperador Napoleón III.

D. Ramón recaló en Madriz, se casó con la más guapa de barrio, Casilda Torrija, con la que viviendo en la calle de Caballero de Gracia 23 duplicado, tal día como hoy de 1967 les nació una hija, María Ana de Jesús Guerrero y Torrija, educada con espero en el colegio de San Luis de los franceses, aprendió a escribir en francés antes que en español, estudió alemán, tocaba el arpa y era una empollona a la que le gustaba leer, a su papá le iba bien el negocio, así que se compró el edificio de la calle Clavel 21, en el bajo el taller , en el principal la casa familiar donde María vivía con sus hermanos Ramón y Ana, y el resto del edificio alquilado a gente importante, artistas y científicos, que había que codearse con lo más granado de la sociedad, y aunque la pasta no faltaba, dedicarse a las reformas cuando no eres tú el albañil deja pasta, vender muebles y atrezzo a los teatros, parece que también, la aristocracia estaba lejos de su entorno, al menos por entonces.

Retrato de María Guerrero en 1878, con once años, por Emilio Sala.
De Emilio Sala – Galería online, Museo del Prado., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3019638

Estudió la niña con la actriz Teodora Lamadrid y en el conservatorio. Con 18 años entró con actriz en la compañía que trabajaría en el nuevo teatro de la Princesa del aristocrático Emilio Mario, y María Guerrero se estrenó en las tablas en el papel de Gabriela de la obra “Sin familia” de Miguel Echegaray, como la niña era guapa y tenía buena voz, se lucía también cantando cuplés, algo que no gustaba del todo a su viejo, que por cierto se andaba forrando al comprar terrenos en lo que sería en ensanche, por lo que hoy es Zurbano y la zona de Almagro. María se marchó a París a estudiar con el actor Benoît-Constant Coquelin.

Trabaja otra vez en el Teatro de la Comedia, interpretando a doña mariquita, de la Nueva Comedia de Moratín, con la suerte de que José Echegaray, que no era mucho de ese teatro, acudiera a verla y se fijara en la joven actriz, y en los próximos años, el autor que escribía pensando en los actores que iban a interpretar sus obras, pensó en ella para muchos papeles. Entretanto su interpretación de doña Inés fue tan apoteósica que el día del estreno ella y Zorrilla salieron a saludar durante los largos aplausos que recibieron aquella noche, que la consagra definitivamente como gran actriz.

Si en otros tiempos el pique era entre el teatro de la Cruz y el del Príncipe, cuando éste es el Teatro Español, donde se representa el antiguo teatro, la escuela de Echegaray, Lamadrid, y Emilio Mario, en la misma calle Príncipe nº 14 está en nuevo teatro, el Teatro de la Comedia, donde se representan obras costumbristas, más del pueblo llano, donde se estrenan obras de Benito Pérez Galdós, como “Realidad” estrenada en marzo de 1892, rotundo éxito para Galdós y para Guerrero. En octubre de ese 1892 estrena Mariana de Echegaray, en ella trabaja un actor poco conocido en los escenarios; Fernando Díaz de Mendoza, Conde de Lalaing, Conde de Balazote y Marqués de Fontanar, joven viudo de una aristócrata, que había “trabajado” como agregado de embajada, pero que le iba la juerga más que a un tonto un lápiz, arruinado buscó trabajo como actor (en su curriculum ponía que había hecho obras de teatro en alguna fiesta en cas de su suegra), pues con este menda se casó María en 1896, lo que la convirtió, además de en hija de rico, en aristócrata.

María Guerrero retratada como Doña Inés por Raimundo de Madrazo (c. 1891).
De Raimundo Madrazo – Museo Nacional del Teatro (España), Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2592458

Vamos a situarnos en el mundo de la escena de Madriz de 1894, el Teatro Español en reformas, el Conde de Romanones, entonces alcalde, dice que el que quiera explotar el teatro tiene que poner la pasta para arreglarlo, así que D. Ramón de mete a empresario teatral, su niña va a tener su propia compañía, en tanto que el Español está en obras, alquilan el de la Princesa, en el que representan “Don Juan Tenorio” María Guerrero y Ricardo Calvo, la misma obra en el Teatro de la Comedia por Carmen Cobeña y Emilio Thuillier, pero en el Teatro Novedades a doña Inés es Julia Cirera y a don Juan le interpreta José González. Os podéis imaginar el pique que tenían unos con otros.

Cuando en enero de 1895 se reapertura el Teatro Español, Mariano de Cavia le dedicó a María la siguiente critica: ‘Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las actrices y bendito es el fruto de tu padre, Ramón…’, y le puso el nombre por el que sería conocida en el mundillo, no sin cierta sorna, María la Brava.

Escena final de «Malas herencias» (obra de Echegaray) El Teatro (Madrid) nº 28 (enero de 1903)
De Manuel Compañy – El Teatro (Madrid) nº 28 (enero de 1903), Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=33574362

La compañía de María Guerrero realizó giras por América, compró en Teatro de la Princesa (hoy María Guerrero), donde acabó estableciendo su casa (con quince criados y tres coches en el garaje, viviendo a todo lujo e invitando a cenar a nobles y a autores, el palacete de la calle Zurbano acabó cargado de hipotecas y tuvieron que venderlo), se metió en la construcción del Teatro Cervantes de Buenos Aires, aquello, las consecuencias de la Gran Guerra y la competencia del cinematógrafo, sería su ruina. Hicieron giras también por Francia, Bélgica e Italia, en 1925 actuó en el Manhattan Opera House de Nueva York.

En 1922 se la nombró hija predilecta de Madriz y se le otorgó la Gran Cruz de Alfonso XII, a su marido la de Isabel la Católica en una celebración en el paseo de la Castellana. El reconocimiento era no solo por ser ella un gradísima actriz, por ser el matrimonio empresarios que defendieron siempre el teatro español, por dar cabida en su compañía a muchos que llegarían a ser grandes actores, como María Fernanda Ladrón de Guevara, María Cancio, Pedro Codina, y otros muchos, también en su compañía actuaron sus hijos Luis Fernando y Carlos Fernando, y una actriz que fue desterrada a América, Carola Fernán Gómez, pero esa historia ya os la conté: https://madriztaldiacomohoy.org/2019/11/21/21-de-noviembre/

JMDC, 17 de abril de 2020.

Fuentes:

https://www.biografias.es/famosos/maria-guerrero.html

https://www.libertaddigital.com/cultura/teatro/2017-04-17/150-anos-del-nacimiento-de-maria-guerrero-1276597061/

https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Guerrero

http://www.madridvillaycorte.es/maria-guerrero.php

https://elpais.com/diario/2007/11/23/cultura/1195772404_850215.html

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