27 de noviembre

Cuando voy conduciendo con el GPS y no me da la gana seguir sus instrucciones (rebelde que soy), la máquina protesta, yo le contesto “¡Cállate, hijo puta!”. Entonces al oírme me acuerdo de que esas fueron las últimas palabras de un gilipollas (bueno, quizá no era un gilipollas, y repasando la documentación no son esasSigue leyendo “27 de noviembre”