FUERA DE MADRIZ….la lealtad y el motín de la Bounty.

Mutiny_HMS_Bounty.jpg (1280×931)
Pintura de Robert Dodd en 1790, en el Museo Marítimo Nacional del Reino Unido.

La lealtad, entendida como un sentimiento de respeto y fidelidad a los propios principios morales o compromisos establecidos, o hacia alguien, es una cualidad humana notable, especialmente en estos tiempos que corren, donde brilla más que nunca quizás porque es más difícil de encontrar.

Uno puede ser desleal por muchos motivos; frecuentemente por un interés egoista – dinero, placer -, o un sentimiento negativo -odio, rencor -. Pero en ocasiones la deslealtad encuentra su abono en terrenos que podrían legitimar su acción: la injusticia, la humillación o la degradación de la dignidad humana -. La cuestión se complica cuando en la traición coexisten varios de esos motivos…….

Mutiny Of The Crew Of The Bounty 1789 (Late 19th Century) : Fotografía de noticias

En 1789, año de aroma intensamente revolucionario, tiene lugar un motín en un buque de la armada británica, el “HMAV(*) BOUNTY”, cuando el primer oficial Fletcher Christian y once hombres más se rebelan contra el capitán Bligh y el resto de la tripulación, compuesta por treinta y un marineros. El motivo oficial del motín: el trato cruel e inhumano al que la tripulación era sometida por parte de su capitán, con castigos – azotes, flagelaciones, privaciones en el rancho.. – que excedían con creces los límites de una disciplina normal en un buque de su Majestad.

Sin embargo, quizás existía otro motivo mas poderoso para amotinarse. Conviene recordar que el deseo de gran parte de la tripulación era permanecer en la isla de Tahití, donde habían pasado casi medio año esperando recoger la mercancía con la que tenían que llenar sus bodegas, y en donde las mujeres y el estilo de vida placentero les atraía, lo que les hizo olvidarse de su condición de marineros de su majestad, llegando incluso alguno a aparearse con las nativas y formar una familia con ellas.

Por ello no es de extrañar que una vez en el camino de regreso a Inglaterra, y a raiz de un nuevo incidente entre Bligh y su tripulación, los amotinados embarcan al capitán, junto con dieciocho marineros leales, en un bote provisto de una vela, un sextante y un reloj. Los otros trece marineros leales al capitán tendrán que permanecer a bordo del “Bounty” por falta de espacio en el bote.

En lugar de caer en la desesperación, Bligh realizará una hazaña de navegación al llegar, después de 41 días, a la isla de Timor, ubicada en una ruta por donde transitan barcos ingleses. Habrán recorrido 3.600 millas y perdido un solo hombre en un enfrentamiento con nativos hostiles de una isla donde intentaron recalar para recoger agua y víveres.

Esta historia se popularizo gracias a varias obras literarias – una de julio Verne entre ellas- y cinematográficas, que novelaron, con mas o menos rigurosidad, los hechos acaecidos durante el motín – quién no se acuerda de la versión cinematográfica de 1962, “Rebelión a bordo”, con Marlon Brando, Trevor Howard y Richard Harris; o una anterior con Charles Laughton y Clark Gable -. Hasta en la saga de Stark Trek y los Simpson” se encuentran referencias a la “Bounty”.

El capitan Bligh logró regresar a Gran Bretaña (1790), y el Almirantazgo británico envió al HMS Pandora para prender a los amotinados. Catorce de ellos fueron capturados en Tahití, aunque no consiguieron encontrar a Christian y al resto de los hombres que se habían escondido en las Pitcairn. El Pandora encalló en la Gran Barrera de Coral en el camino de vuelta, perdiendo a 31 tripulantes y 4 prisioneros del Bounty.

Los diez restantes llegaron a Gran Bretaña en junio de 1792 y fueron juzgados en un consejo de guerra; cuatro fueron absueltos, tres indultados y tres ahorcados. Aún hoy en dia existen descendientes de los “amotinados del Bounty” en las islas Pitcairn – a mas de 300 km al este de tahití)

A picture of John Adams- alias Alexander Smith- (c.1760-1829), the English seaman who was part of the crew of HMS Bounty which mutinied in 1812 and landed on Pitcairn Island. : Fotografía de noticias
John Adams, último sobreviviente de los amotinados; murió en la Isla Pitcairn en 1829

La lealtad es una bella cualidad que dignifica a quién la posee, que cimenta la amistad y fortalece nuestros principios, estrechando los vínculos que irremediablemente nos unen con los demás; pero en ocasiones los hombres, como no podía ser de otra manera, nos abandonamos a las tentaciones, a las pasiones, a los beneficios que súbitamente nos encontramos en la vida diaria, olvidándonos de los compromisos que hemos adquirido no solo con terceras personas, sino sobretodo y lo que es más importante: con nosotros mismos. ¡Qué difícil resulta ser fiel a uno mismo……!

(*) HMAV:acrónimo que significa “His majesty’s Armyed Vessel”, es decir, Velero armado de su Majestad. De hecho, los navíos de guerra británicos anteponen a su nombre las siglas HMS (His/Her Majesty´s Ship, es decir, buque de o al servicio de su Majestad).

fuentes

https://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2005/297/1117645330.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Mot%C3%ADn_del_HMS_Bounty

https://www.filmaffinity.com/es/film294780.html

https://www.publico.es/culturas/motin-del-bounty.html

Publicado por quecocominges

Abogado aficionado a la historia - la escrita con mayúsculas y también la de andar por casa o intrahistoria, que diría Unamuno-.

2 comentarios sobre “FUERA DE MADRIZ….la lealtad y el motín de la Bounty.

  1. Interesante historia y que da pie a una reflexión sobre la lealtad, que, como la caridad, debería empezar a uno mismos, pues si uno mismo traiciona sus propìos principios, hay pocas excusas que le puedan impedir ser leal a la corona, a su esposa o a cualquiera de sus seres queridos..

    Decía nuestro gran García Márquez:

    “Hay que ser infiel pero nunca desleal”

    Hay otra versión con un reparto muy lustroso pero menos lograda que las mencionadas, Motín a Bordo, sobre l motín de la fragata La Bounty, rodada en 1984, que contaba nada menos que con Mel Gibson, Anthoby Hopkins, Lawrence Olivier y Daniel Day Lewis en su elenco.

    Me gusta

  2. Interesante historia y que da pie a una reflexión sobre la lealtad, que, como la caridad, debería empezar por uno mismo, pues si uno mismo traiciona sus propìos principios, hay pocas excusas que le puedan impedir ser leal a la corona, a su esposa o a cualquiera de sus seres queridos..

    Decía nuestro gran García Márquez:

    “Hay que ser infiel pero nunca desleal”

    Hay otra versión con un reparto muy lustroso pero menos lograda que las mencionadas, Motín a Bordo, sobre el motín de la fragata La Bounty, rodada en 1984, que contaba nada menos que con Mel Gibson, Anthoby Hopkins, Lawrence Olivier y Daniel Day Lewis en su elenco.

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