5 de septiembre

Tal día como hoy de 1976, bueno puede que no fuera un 5 de septiembre, días arriba, abajo, Madriz, Barrio del Pilar, calle Ponferrada 29 posterior, una pandilla de preadolescentes sin nada mejor que hacer que estar en el pequeño descampado entre altos edificios de casas baratas en las que se ha aprovechado el espacio para construir mucho más de lo que sería recomendable para garantizar el bienestar de una población que se hacina en casas de 40 metros, familias de 9 miembros, en la que me tocó a mí sólo éramos seis y al menos el edificio sólo tenía cinco plantas.

En esa bocacalle/callejón/plazuela, hay locales poco comerciales, no sé si estaría un club llamado el barco ya entonces, posiblemente sí, enfrente hay un local que parece abandonado, había sido un colegio de esos que sin cumplir ninguna condición suplían la falta de plazas para atender el baby boom del que hablamos el otro día, y que cuando abrieron el Luis de Góngora y el Guatemala dejó de tener sentido, luego un almacén de ropa de alguna tienda situada en alguna calle más comercial, ahora un niño portugués que atendía (algunas veces) al nombre de Leiva vivía de okupa setentero, el Barrio del Pilar ya sufría serios problemas entre su población en general, y entre su juventud en particular (la puta droga que se llevó a tantos), las convulsiones políticas de aquella España eran allí un problema en segundo o tercer plano, el primero era ver si llegaban los sueldos a comprar en aquella frutería de los 3 kilos en las que se maltrataba a la clientela por el simple hecho de vender barato.

Aquellos chavales dejan de hacer lo poco bueno que estuvieran haciendo para observar a un mujer, viste de gris, intenta abrir la puerta del local, y se dirige a ellos que conocen el truquillo de Leiva que con una chapita cerraba la puerta, Ángel se encargó de dar la patada que franqueaba el paso, ella entra y permanece un rato dentro, si el portugués estaba dentro no lo sabemos, sí que desapareció a los pocos días, ¿se despidió de su único amigo, Jaime?, seguro que su vida fue mejor desde entonces.

Las señora de hábito gris volvió a los pocos días, junto a unos jóvenes (Hurtado, José Carlos, Rafa y Javier), la pandilla de golfillos fueron llamados a unirse al grupo y su tarea los siguientes días fue limpiar, tirar trastos, limpiar, pintar, limpiar, acarrear mobiliario conseguido de saldo, limpiar, empezar a dar forma a un centro juvenil, limpiar, enterarse de lo que eran los Salesianos, limpiar, de quién había sido Don Bosco, limpiar, reír, limpiar, llamar a otros chavales del barrio……

Hoy os voy a hablar de una madrileña nacida en Bilbao, cabezota como ella sola, Sor Natividad Ortiz, hermana salesiana, que se empeño en abrir ese segundo Centro Juvenil Don Bosco del Barrio del Pilar, del Bosco de arriba se había traído a algunos que serían los primeros monitores. Yo aparecía por allí bastante tiempo después, cuando ya estaba limpio, por culpa de la meapilas de mi hermana que me apuntó a una especie de catequesis que eran los grupos, luego a guitarra para desesperación de mi profesora, a kárate (José Carlos, mira que nos aguantaste a mí y a mi hermano), a mecanografía, a taquigrafía con Sor Eulalía (mira que le gustaba el baloncesto a aquella diminuta viejecita, y como la clase era en la sala de televisión nos veíamos todos los partidos, y recuerdo ver también en directo la dimisión de Suárez). Los domingos cine (alquilaba una película en tres rollos que viajaban Estrecho, Plaza Castilla, Bosco de arriba, Bosco de abajo, uno mientras se proyectaba el anterior), Sor Nati se ponía delante del proyector durante los besos, la sala era el sótano en la que el sábado había misa, larga, porque se cantaban muchas canciones, incluso con batería algún día, las preces eran un montón de peticiones de chavalines seguidas del colectivo “te rogamos Señor”, la paz no se daba por finalizada hasta que cada uno había besado a cada uno de los restantes asistentes, y la comunión era un partir hostias en trozos pequeños por parte de José Luis para que llegaran para todos, luego a volver a subir aquellas diminutas sillas desechadas de algún colegio infantil al escenario/almacén, no lo recuerdo, pero tendría que oler de aúpa aquel sótano, no solo por la cantidad de gente, sino porque un rato antes habíamos estado en clase de kárate, y antes los del grupo de música (ole esa batería, Antonio). En verano las colonias que milagrosamente llevaban a cabo a pesar de que casi nadie pagaba (ni yo ni ninguno de los chavales sabemos si nuestro padres pagaba o no, pensábamos que sí), y las broncas de Sor Nati, alguna totalmente injusta pues yo no había hecho nada, aún, ¿cómo sería capaz de leerme el pensamiento?

Me desvinculé del centro, otros siguen allí o más o menos vinculados a la Familia Salesiana, vi a Sor Nati algunas veces más, especialmente recuerdo su visita en el Gómez Ulla, y mi visita en sus últimos tiempos ya en Villamil, me pidió (nos pidió a mí y a Esperanza) que pusiera su nombre a mi hija si algún día la teníamos, y me sorprendió reconociéndome haber cometido dos errores, uno me lo callo, el otro su posicionamiento demasiado restrictivo hacia la sexualidad.

El día que la enterramos oí una voz que pedía iniciar de inmediato el proceso para su beatificación, hoy, muchos años después es muy difícil encontrar referencias a ella en Internet. Esa mujer salvó muchas vidas arrebatándoselas a la droga y a la delincuencia juvenil, intercedió por muchos chavales en sus trabajos, formó humanamente a miles, como lo hizo San Juan Bosco en Turín, cada uno sabemos cuánto de lo que somos le debemos.

JMDC 5 de septiembre de 2019.

Fuentes:

http://www.pastoraljuvenil.es/wp-content/uploads/2016/10/444_445_9.pdf página 4, impresionante Ángel, no sé si te llegará.

https://drive.google.com/file/d/1WnftQX-s4TT8k-BP96aLAsqFHF8_-s5W/view, en alguna foto aparezco, pero ya soy incapaz de reconocerme.

No, hoy no hay fuente de wikipedia, no tiene artículo.

2 comentarios sobre “5 de septiembre

  1. Hoy no tenía nada que me gustara así que he echo un tal día como hoy especial.
    y como era especial en los grupos de Whatsapp se hicieron comentarios, que os reproduzco:

    Juan: Muy bonito Josito, me he emocionado, hasta se me han humedecido los ojos, y eso que yo no tuve ocasión de participar en aquello que cuentas, pues yo siempre viví en Alcobendas y no nos conocimos hasta mucho mucho después 🤗

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  2. [19:30, 5/9/2019] M S DA: Yo tengo el recuerdo de una viejecita q me daba caramelos… Y todas las historias que he oído contar a mis padres que presumen de ser de “los chicos de sor nati”
    [19:30, 5/9/2019] M DCO: Pues si realmente ha sido muy muy especial, aunque me hace llorar me encanta.
    [19:38, 5/9/2019] MTO: o tb lo envío a los coopes de plaza
    [20:05, 5/9/2019] JMDC: Sobre todo porque algunos están citados, y saludados
    [20:19, 5/9/2019] aa Espi: V
    [21:01, 5/9/2019] R S V: Jose manuel venia conduciendo Mercedes leia como podia y los dos llorando anda se que se me doy un leñazo. Oye puedo ofrecer a kas salesianas que rulen tu texto citandote
    [21:02, 5/9/2019] JMDC: Por supuesto
    [21:08, 5/9/2019]

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